El mismo 15 de Agosto, desde Puerto de Mazarrón, con el mal de tierra metido en el cuerpo, y ya con nostalgia de los días navegando, tiré hacia Alicante.

Q emoción al llegar, iba buscando la casa de Elena, y su herman Isa era mi contacto allí para encontrarla,

paré un momento el coche para llamarla y consultar, y mientras hablábamos, me pregunta: “es tu coche un peugeot rojo?”,

yo: “si”,

Isa: “estoy parada detrás de ti”

Jajajaja, que encuentro casual.

El siguiente encuentro tb muy emocionante, Garry nos esperaba en la Plaza de Canalejas….

Isa nos llevó a cenar a la zona llamada el Barrio, el casco histórico de Alicante, preciosas las calles, muy bien iluminadas, llenas de terrazas, pero ese día tranquilas, sin gentes, sin bullicio, con el encanto propio que da el paso del tiempo.

El cansancio del barco me pasó factura y nos fuimos pronto a dormir.

El jueves y el viernes, fueron dos fantásticos días, tranquilos, de playa, de comer y cenar bien, de disfrutar despacio sobretodo de la conversación, de la compañía….

….bueno, el jueves noche se desató mi vena bailarina en la zona del Puerto, hacía tiempo q no pegaba tanto bote seguido, Garry tuvo la culpa….

…. y claro en la playa al día siguiente fritita me quedé debajo de la sombrilla con el biquini húmedo (ahí me empecé a constipar).

El viernes noche llegaron los demás, Elena, Cruz y la tropa de deportistas,

mientras ellos se preparaban para una ruta en Kayak hasta la isla de Tabarca el sábado,

Garry y yo disfrutábamos en la terraza del Rincón de Antonio, un sitio sencillo en una de las zonas más retiradas del Barrio, donde cenamos fenomenal.

Nos reunimos con Elena e Isa cerca de la Plaza del Ayuntamiento y descubrimos multitud de sitios curiosos, distintos, originales, en el Barrio, para tomar coktails, copas y escuchar música muy variada según el lugar.

Ya el sábado conocimos a más familia de Elena, su hermano Angel, su prima Yolanda, (Yolanda??, no será Angela??, ay ay ay ay como toy de mal, JAJAJAJA!!), otro amigo, Luis, las cañas en la playa de charla muy amena y divertida, estornudo va…., estornudo viene….

Cuando llegamos a casa encontramos a los supermanes del kayak hechos polvo. Aún a algunos les quedaron fuerzas para salir a cenar, fuimos a un italiano muy auténtico, PIPO, recomendable….

….a dormir supermanes.

Antonio y yo, cada vez más constipada nos tomamos unos mojitos frente a los veleros del Puerto, era una noche preciosa y yo llevaba mi disfraz de pecadora….jajajaja

No quería que llegara el domingo, pero llegó, totalmente congestionada, unos sobres de couldina con la estupenda comida de despedida en el puerto y vuelta a Madrid, llegué cansadísima.

La nostalgia de Alicante era mucho mayor que la sentida hacía unos días por el barco….

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