Este verano he tenido la enorme suerte de encontrar la mejor compañía para disfrutar de uno de los deportes que me apasionan en un lugar más cercano a Madrid que el mar.
Aunque todavía no nos ha atizado el viento como debiera, va “in crescendo”, y no pierdo la esperanza de escorar como Dios manda antes que termine la temporada….
La primera regata con Carlos, salió muy regular, pero en la segunda “HUNTER”, el Shamal nos dejó a mitad de tabla en la clasificación, bueno, casi!!, ayudó que venía Vito, que conoce el barco como si fuera suyo.
En todas las ocasiones la paella, la sobremesa y el alargar el día con la tripulación, hicieron de los sábados, el día rey del fin de semana.
Las fotos:

Anuncios